FANTASMAS DEL PASADO

Este fue unos de mis primeros cuentos, cuando estaba en la universidad, hace como unos cinco años atrás. 

 

 BatallaCaraboboOleo1887BlogHace aproximadamente 310 años, época de mujeres con vestidos largos y hombres con sombreros. En la ciudad Marquesa, como llamaban al estado Barinas. Se cometían torturas, asesinatos y los bandidos pagaban su sentencia. Nos trasladamos al pasado en los comienzos de la lucha por la libertad; provincia con gran belleza, casas con tejas rojas, calles con ladrillos.  

 En el centro del estado apenas era habitado por pocas personas, se encontraban algunas casas elegantes. Todas las noches se tocaba el piano con una dulce y alegre melodía, aunque a veces todos vivían preparados para la batalla. En la cárcel, todo era diferente, los presos querían salir para cometer sus faltas;  otros eran injustamente condenados. Ahí mandaba un terrible hombre, todos los presos le temían, asesinaba con tanta crueldad a sus compañeros dentro de los calabozos.

Una noche del mes de Junio,  entró en esa prisión el capitán Páez. Aquel lugar se convertiría algo insólito lleno de espejismo y fantasía. Esa noche, Páez,  sería  la cuarta víctima de un temible hombre, apodado “El bravo”. El hombre  malo, ve llegar a Páez y lo ignora. Cuándo observa su cara de angustia y de preocupación, solo se ríe y dice:

– Es un pobre tonto, solo llevaba unos minutos y ya está llorando, mientras yo estoy aquí desde hace 15 años.

Estaba amaneciendo, cuando llega a la prisión la esposa del capitán, Dominga Ortiz desesperada tenía una carta que se la entregaría a Páez, era del cura Fray, decía que harían lo posible para sacarlo que no se preocupara. Pero esa carta nunca no llego a manos del comandante. Ortiz, se lo había enviado con un guardia, pero al llegar al calabozo, El bravo se la quito de las manos. Cuando la terminó de leer estaba tan enfurecido por lo que decía que la rompió.

El gobernador no apoyaba a esos hombres, indicaba que lo hacían para alterar el orden y que no le iba a dar la carta de libertad. Muy pronto los mandarían a la horca, para ver si los demás seguirían perturbando el orden público. El grupo de guardias y el gobernante comentaron que si alguien entraba  para tratar de sacar a Páez por la fuerza lo mataba, porque no iba a estar defendiendo a ningún revolucionario.

Por otro lado, Ortiz  estaba completamente enamorada del capitán Páez, que haría todo lo posible para sacarlo, se casó con ese hombre para ser feliz y no para que su amor viviera tras las rejas. Todas las riquezas de aquella joven y gran mujer, fueron donadas para apoyar la causa en la guerra. Las horas pasaban lentamente, casi una eternidad, al amanecer matarían a Páez junto con su tropa. Ortiz, devastada por la noticia, entra a su cuarto también decidida a morir. De pronto se abren las ventanas, ingresa una brisa fría en la habitación, por un momento ella ve una imagen de una persona en la biblioteca, su corazón palpitaba a millón, casi no podía respirar. Cuando se dirige a la biblioteca ve que no era nadie, sobre el escritorio se encontraba una carta que decía:

– -No se preocupe lo rescataremos, él va a estar bien Att: Andrés.

Quedo paralizada del susto,  Andrés había muerto 3 años atrás, era uno de sus sirvientes, el cual sentía mucho aprecio por la familia. A las 12pm en las calles de la ciudad se oían ruidos de tropas que gritaban. Una espesa neblina oscurecía todo a su paso. Había un frío que penetraba hasta los huesos. Finalmente, un silencio absoluto entra en la ciudad. Dentro de las instalaciones de la prisión, se escuchaban los mismos silbidos, gritos, llantos y cantos de una tropa fantasma. Los presos se encontraban espantados, sabían que no eran personas las que estaban caminando por la ciudad.

Por otra parte, Dominga se hallaba rezando en su cuarto, pidiéndole a todas las ánimas para que rescataran a Páez, lo quería vivo y salvo. El bravo hombre estaba tan asustado que se desmayó, se escuchaban como reventaban las cerradura de los calabozos, con hachas rompían los escritorios y algunas puertas de madera. Ortiz, corre hacia a la cárcel con una escopeta comienza a disparar, para darle tiempo a que toda la tropa a que saliera.

Así como los ruidos llegaron, así se fueron en cuestión de 12 minutos. Todo volvía a calmarse. Los 200 hombres de la tropa huyen junto con Páez, con la ayuda de todas las ánimas. Ortiz se refugia con su amado en el lugar donde fue su hogar de infancia mientras todo se calmaba, después viajarían a Nueva York .

Más adelante, ese lugar donde fue hecho de torturas y personas condenadas a permanecer tras las rejas, se convertiría en un museo. Algunos habitantes de la ciudad escuchan a diario los ruidos, gritos y disparos. Donde un día fue la cárcel. A pesar de los siglos, las almas de esas personas que murieron aparecen en el mismo lugar. Cada 1 de junio una densa niebla baja hacia las llanuras dirigiéndose a la antigua cárcel gritando ¡Libertad¡.

Fin

María Eugenia Santiago.

Anuncios

4 comentarios sobre “FANTASMAS DEL PASADO

Agrega el tuyo

  1. Buenas tardes Maru,
    hoy he descubierto tu blog gracias a Espacio de imágenes y palabras de Claudia y he comenzado por esta entrada que me ha recordado a El monte de las ánimas de Becquer, que te recomiendo si acaso no lo conoces.
    Me gustaría invitarte a conocer El zoco del escriba y sigamos hablando de lo que prefieras.
    Mucho ánimo.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: